Fernando Alonso lanza un mensaje optimista sobre el futuro de la Fórmula 1
Los monoplazas de Fórmula 1 cambian por completo la forma en la que pilotar debido a un aumento de la importancia de la energía eléctrica en los motores y eso obliga a los pilotos a tener que administrar esa energía para ser lo más rápido posible por vuelta y en las rectas. Una forma de pilotar que a Fernando Alonso parece no gustarle, ya que no le permite pilotar a tope al tener que levantar muchos metros antes de las curvas para recargar energía y tener electricidad suficiente para un gran apoyo eléctrico en las rectas. Y el asturiano, desde comienzo de año, ha sido uno de los pilotos más críticos con la actual reglamentación.
Pero ahora, el piloto asturiano defiende que, históricamente, el rendimiento siempre ha estado condicionado en gran medida por el trabajo realizado por cada escudería y no únicamente por las manos del piloto, poniendo varios ejemplos como el comportamiento de los monoplazas a la salida de las curvas o en las salidas para ilustrar que no todo dependía del talento del piloto. Aún así, es optimista de cara al futuro de la Fórmula 1.
«Creo que la Fórmula 1 siempre ha sido un poco así, no creo que los pilotos lo decidieran todo en el pasado, ni siquiera cuando teníamos control de tracción y otras ayudas. Era algo muy específico de cada escudería, desarrollado por cada uno de una manera diferente, con filosofías distintas. Pisabas el acelerador a la salida de las curvas y algunos coches se comportaban mucho mejor que otros. No se trata solo del talento del piloto o de su intervención. Lo mismo ocurre con las salidas. Llevo 25 años encargándome de las salidas y hemos tenido muchos reglamentos diferentes. Al fin y al cabo, siempre había algunos coches y algunos equipos que salían mejor que otros, con ambos monoplazas. No se trata solo de que alguien hiciera algo diferente con el embrague, con una técnica o con la dosificación del acelerador. Los dos coches de un equipo podían ser muy buenos o muy malos», comenta Fernando Alonso.
«Creo que el equipo siempre es el que marca el rendimiento. Pero sí, creo que con estas normas actuales y sobre todo con el uso de las baterías, hay algo que hay que arreglar y mejorar. Creo que eso se entiende perfectamente. De hecho, estamos en la primera mitad de este ciclo normativo, en el primer año, y ya se habla de 2030 o 2031 y del V8. Para el año que viene, ya se ha aprobado el cambio en la parte del motor que se basa en la combustión frente a la electricidad. Hay avances, y tanto el deporte como los equipos y todos lo tienen muy claro. Soy optimista respecto al futuro: creo que las cosas mejorarán y que se comprenderá mejor cuáles deben ser las normas y cómo deben ser los coches», añade.



